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Pasar mucho tiempo frente a la pantalla de la PC puede afectar la vista. Afortunadamente, Windows ofrece varias herramientas para abordar problemas de visión, ya sea por fatiga o alguna discapacidad. Por lo tanto, si deseas cuidarte, aprovechar estas funciones es una buena idea. A continuación, te explicamos los ajustes de Windows que puedes realizar para aliviar la fatiga visual.

Dentro de las ventajas de Windows se encuentra la accesibilidad; tanto Windows 10 como 11 ofrecen diversas maneras de facilitar el trabajo a los ojos. Sin embargo, ten en cuenta que estas formas de asistencia pueden ser útiles para algunas personas y no para otras, dado que todas tienen diferentes necesidades y afecciones visuales. De todas formas, todos estos consejos son gratuitos, así que no pierdes nada con probar cada opción hasta que tu PC quede ajustada a tus necesidades visuales.

 

  1. Activa el filtro de luz azul

Activar el filtro de luz azul en Windows 10 o 11 es una manera inteligente y sencilla de prevenir la fatiga visual y asegurar un sueño más reparador. Al bloquear la luz azul, la pantalla adopta un tono amarillento, que puede resultar desagradable al principio. Sin embargo, vale la pena aceptar esa leve alteración de los colores en beneficio de tu vista. Además, es una opción mucho más sencilla y económica que comprar una película protectora para la pantalla o unos anteojos especiales.

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Para activar el filtro, en Windows 11, ve a Inicio > Configuración > Sistema > Pantalla. Allí, encuentra la opción que dice Luz nocturna y actívala. En ese menú también puedes ajustar su intensidad y programar un horario para ella.

 

  1. Activa el modo oscuro

Este es un consejo clásico, pero efectivo. Si estás utilizando tu PC de noche o en un lugar oscuro, probablemente no vas a querer que tu pantalla emita más luz de la necesaria. En esos casos, lo mejor es aplicar el modo oscuro en tu sistema operativo.

Para activar el modo oscuro en Windows 11, ve a Inicio > Configuración > Personalización > Colores > Elige tu modo. Allí puedes escoger el modo predeterminado de Windows (claro/oscuro); esto puede afectar a elementos de la interfaz de usuario como la barra de tareas. Sin embargo, si haces clic en Personalizado, también puedes elegir el modo de aplicación predeterminado (claro/oscuro), el cual afectará el fondo de algunas aplicaciones de Windows, como Correo y Calendario.

Eso no siempre afectará a aplicaciones como Microsoft Edge, que tiene su propia configuración. Sin embargo, si allí tienes activada la opción Tema del sistema, se regirá bajo los ajustes de Windows. Para saber si Edge tiene su propia configuración o si se ajusta a la de Windows, debes hacer clic en los tres puntos verticales en la esquina superior derecha del navegador > Configuración > Apariencia. Es posible que también encuentres ajustes similares en otras aplicaciones.

 

  1. Ajusta el tamaño de los iconos y los textos

Windows ofrece dos formas de ajustar el tamaño de lo que verás en tu pantalla, y es recomendable probar ambas si deseas reducir la fatiga ocular al utilizar la PC.

Por un lado, existe la opción de escalado, que ajusta el tamaño de todos los elementos en la pantalla, incluyendo texto, barras de desplazamiento, y las interfaces de usuario, entre otros.

Para configurarla opción de escalado, dirígete a Inicio > Configuración > Sistema > Pantalla > Escala. Si tienes dos pantallas, como un portátil y un monitor externo, deberás ajustar cada una por separado, seleccionándola antes de acceder a la sección de Escala. Además, recomendamos seguir la sugerencia de Windows y elegir entre las opciones desplegables en lugar de experimentar con preferencias de escala personalizadas.

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Otro ajuste similar que ofrece Windows es la opción de ajustar el tamaño del texto mientras se mantiene el tamaño de los iconos y elementos de navegación. Para configurarlo, ve a Inicio > Configuración > Accesibilidad > Tamaño de texto.

Esta opción es una buena alternativa para quienes pueden reconocer fácilmente los iconos de las aplicaciones, pero tienen dificultades para leer el texto en una página. Es importante mencionar que, al cambiar el tamaño, verás una pantalla azul. Pero no te preocupes, esto solo dura unos segundos mientras se configura el sistema.

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  1. Agranda el puntero del mouse y el cursor de texto

Puedes configurar el puntero del mouse de varias maneras en Windows. Si tienes problemas para seguirlo en la pantalla, puedes hacerlo más grande y cambiarle el color. Para ajustar estos detalles, ve a Inicio > Configuración > Accesibilidad > Puntero del mouse y entrada táctil. Incluso puedes elegir que el puntero del mouse cambie entre claro y oscuro en función del fondo.

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En el mismo menú, puedes ajustar el tamaño y el color del cursor de texto. También puedes activar la función Indicador de cursor de texto, que añade un punto de color en la parte superior e inferior de cualquier línea que estés escribiendo. Es una buena herramienta en caso de que tengas dificultades para encontrarlo en la pantalla.

 

  1. Amplía una parte de la pantalla con la función Lupa

Si de vez en cuando necesitas entrecerrar los ojos para ver un detalle o un número aislado, quizás la función Lupa de Windows te puede ayudar. Está desactivada por defecto, pero puedes configurarla para que se active al presionar la combinación de teclas Windows y +. Para ello, ve a Inicio > Configuración > Accesibilidad > Lupa.

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Al activar la Lupa, puede aparecer como un rectángulo vertical, una ampliación a pantalla completa o un cuadro “acoplado” que amplía una o dos líneas. Si presionas la combinación de teclas Windows y alejarás la imagen, y si quieres desactivarla, hazlo presionando las teclas Windows y Escape.

En la configuración de la Lupa, también existe una opción que invierte los colores del texto ampliado, así lo puedes leer sin mayor esfuerzo.

 

Consejo extra: aplica los filtros de color

Windows cuenta con opciones de filtros de color diseñadas para abordar el daltonismo, que incluyen la deuteranopía, la protanopía y la tritanopía (dificultades para distinguir el verde, el rojo y el azul, respectivamente).

Para activar alguno de estos filtros, ve a Inicio > Configuración > Accesibilidad y activa la opción Filtros de color. Luego, elige el filtro que mejor se adapte a tus necesidades visuales. También puedes configurar una opción para activar/desactivar el filtro de color seleccionado presionando la combinación de teclas Windows + Ctrl + C.

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Una vez hecho esto, Windows ajustará la intensidad relativa y los tonos de la interfaz de usuario para que te resulte más fácil visualizarla.








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